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27/10/15

Dubitaciones (Pensamientos propios)


Cuesta abrir un corazón
expresando sentimientos.
Cuesta olvidar mandamientos
a cambio de sinrazón.
Aguantar la cerrazón
de espíritu furibundo,
no alberga nada fecundo,
sin vertiente de lo amado
que agradezca tanto dado,
-si te despides del mundo-.
¡Ay, pienso, válgame el cielo,
en esa luz de mi gracia,
desde entonces nunca sacia
el albor de mi develo!



Despierta y, en mí, hay anhelo,
y siento mi corazón
con su tic-tac dando un son
y no muero, pues palpita
manteniendo la ilusión;
y mi salud resucita.
¡Hallarse para encontrarse,
sentirse para tenerse;
debe ser por no perderse
del amor y no apartarse!
Quien lo piense, por calmarse,
es atributo del alma;
virtud o verdad, dan calma
ante tanto desacato;
¡la Luz protege al sensato
y hasta un burro sin enjalma!
Australia Elisa Lattke Valencia

25/6/15

Espera...

Mirando ayer un nuevo atardecer,
te quise más que nunca de por vida
y supe de mi tiempo con placer,
asido para siempre a mi partida.
No quiero meditarlo si he de ver
aquello que deseo sin medida,
mas sí por requerir un fenecer,
revivo cuanto siento y consolida.

Parece que la barca sólo avanza
cargada del amor como equipaje
y sólo ella fondea en la esperanza,
llevando sentimientos y coraje;
si un céfiro soplase con bonanza...
se singla a... mar abierto sin blindaje.


alv
Foto: La Manga del Mar Mayor.

23/8/12

Trocitos de mi yo


Foto
Elisa-Agost/12

Callada noche, callada; 
te vistes de mis tristezas 
y donde dejas ideas  
conmueves otras cabezas.
 Te quiero como una flor 
aromando madrugadas, 
madreselvas de caminos 
o rosas de balaustradas.


¡Que despierten los aires 
que me llegan de los mares
con ese olor a salitre
colándose en mis pesares!
Aromas son de las rocas
con las ventanas cerradas,
y cantos de las gaviotas
despertando madrugadas.

Para que un corazón agite
sintiendo el alma que pasa;
y se la lleven las sombras
antes de llegar el alba.
¡Ay, de la tanta mudez
o de los muchos temores;
por el peso de recuerdos
engastados en amores!
Qué me llevo yo del hoy...
Qué me llevaré mañana...
Qué se enreda por mis días
¡Porqué me despiertan nadas!
Arropan sueños de frío,
me duelen muchas ideas
y me pongo por encima
una caricia de estío.

  (alattkeva-12)
 Así sobre la marcha y creo que han salido octosílabos sin contar ni pensar tal como llegaban, aaaaaah, me gustan.

Mi sereno interior


Se me lleva una ráfaga de aire nuevo
mi alma eterna en nostalgias suspendida,
de una estrella lejana sacudida
por llantos y sollozos donde elevo.

¿Será que los  amores entristecen
y con el tiempo bajan de sus cielos
afianzando con fuerza los anhelos,
con el mismo fervor porque ennoblecen?

Será cosa de ser a mi manera
que me sienta relajada o más viva,
con lo bueno de esencia que no altera.

Envolviendo con su aliento, motiva
como fiel compañero en cabecera,
pero advierte el juicio que lo aviva.

¡Ah, insecto que liba,
mi espíritu del Ser que me succiona
en mor de su sustancia y eclosiona!

Elisa

16/6/12

Despertares

 Publicado: Miér Abr 01, 2009 12:28 pm

(Canción)

De mis despertares vengo
para saberme aún viva,
porque sintiéndome dentro
siento que duele la vida...

¡Y cómo nos duele la vida!

Y la vida ha despertado
como la siente el silencio,
para cantar en los corros
donde la brisa es aliento...

¡Porque la brisa es aliento!

Dime luna de intenciones
donde dejaste tu Amado,
donde reconocí su alma
sabiendo que no he pecado...

¡Dime cuál es mi pecado!

La brisa me ha despertado
para sentir que te quiero,
no puedo cambiar la noche
ni ese cielo de luceros...

¡Ay cielo de mis luceros! 
En el aliento de amarte
he perdido muchas horas,
mas por pensarte y tenerte
he visto soles de auroras...

¡Poemas de mis auroras!

Torpe voy, me pesa el mundo
recogiendo esas palabras,
¡Ay del dolor que ellas dieron
rompieron mis esperanzas…

¡Cómo mueren esperanzas!

Ellas marcaron las vidas,
ellas nos dieron pesares,
ellas sentenciaron dichas
y cambiaron mis rimares…

¡Ay de versos y rimares!

Tú eres fuelle del alma,
mi bastón del corazón;
un idilio con la luna,
el tiempo de una ilusión…

¡Devuélveme el corazón!

Con cariño haré poemas
titulándolos con ellas ,
son palabras para versos
para llenar muchos temas…

¡Ay, del rigor que condena!

Pero como soy muy buena
me convertiré en tu sol,
dándote ocasos sin hielos
donde arderemos los dos...

¡Así se fragua un amor!


Elisa Lattke-3/09

22/3/12

Un poema con: GIOVANNI MARRADI - Just for you

Ya ignoro lo que espero de la vida
en tardes que se  llenan de sus soles,
recordando promesas a mis años
que olvidaron las gratas sensaciones.



De mis nieves...
De los copos de nieve de mi invierno
extraigo los recuerdos de unos hielos,
recordando promesas a lo eterno
y al amor que se espera en otros cielos.
Si me quisieras mucho, como dices
y estuvieses al tanto de estos versos,
tú sabrías sentir, si lo predices,
mi aliento de infinitos universos.
¡Nunca exhalas el polen de las flores
o el aroma que siente un sentimiento!
¿Porqué huyes del fuego y los dulzores
y un corazón viviendo de su aliento!
La plenitud cabal es equilibrio.
Lleva aires de una diosa dibujada,
sortilegio o desdén como ludibrio
por saber de un ayer en su morada.
Es mi gesto de amor una codicia
al viento que se lleva los poemas,
iluminando un sueño con mis lemas
y al vate soñador que te acaricia.

Elisa en:"Don Anselmo"

5/3/12


La palabra se recoge en su pensamiento,
como un niño deseoso de sentirse
en brazos de su Lengua madre; 
mamando de sus fuentes. (alattkeva)





No más ayer me quise de la lágrima...
Un divagar de azules entre nubes,
rumor de la corriente por tu río
y poema llevado por querubes.
No más ayer la vida sonreía 
y se hacía danza adentro de mi pecho
las palabras llevando poesía,
con sus voces del alma y su secreto.

Hoy juega el tiempo a tempestades
estremece frenético mi ocaso,
marcando con rigor a las edades
y se pierde en sus colmos su fracaso.
Mi mañana elucubra algún consejo
prolongase el camino en cada idea; 
las aves vuelan anidando vida
y buscan un lugar en su alabea.

No más ayer te respiraba mía
eras el dulzor de miel en primavera;
por vez primera oías la llamada
del viento susurrando a la acedera.
Mas este hoy se condensa por el aire
entre bejucos, espigas y manzanos;
los riachuelos jugando con los juncos
alimentan  con fe los avellanos.

Elisa

28/11/11

Mujeres maltratadas

Has mujeres distantes de sí mismas
abrigadas de hilachas de otros sueños
con el aire midiendo sus empeños
de brillar como joya de sus prismas.
Hay mujeres suspirando madrugadas,
se empeñan en volar a las estrellas;
no se quejan al amor y sí de ellas
al sentirse sus alas ya cortadas.
Con los llantos del tiempo en su cabeza
como témpano de hielo en sepultura,
han perdido salud y su hermosura
y se mueren sin lucha y entereza.
Las hay engañadas que se piensan
lo que dicen ingratos amoríos
y resisten arrastrando sus vacíos,
empeñando su vida, los dispensan.

Enredadas de cuentos las consiguen.
Le temen a murmullos de sus noches;
las vigilan e humillan los fantoches
e, insomnes, las acosan y las siguen.
Hay mujeres desechas como amantes
y esas otras que nunca ya lo fueron;
unas van caminando agonizantes
y otras claman dolores justicieros.
¡Entre todas formando ramilletes
de mágicos destellos de ilusiones,
se las oye su latir de corazones
pidiendo sólo amor y no grilletes!

...Algunas, ya se fueron para siempre.


Elisa

15/11/11

Saloma de mi tiempo

En este extasiado bosque
por donde mi alma se aloja,
soy de mi ser compromiso
y de los tiempos congoja.

De una orquídea soy amiga,
porque la rosa la tiene
el pecho donde se anida
el alma que la sostiene

En arrebol me confundo
para dar mis parabienes,
como aromas de la flor
por ser espina en sus sienes.

Y en este extasiado tiempo
la vida transcurre a ratos,
entre cántigas de estrellas
y mis dulces garabatos.

Saloma tienen mis versos
el de amargor y quebranto,
pero más esos silencios
que no responden al canto.

Elisa

***
Cuando era niña mi madre solía leer en voz alta algunas Salomas marineras y otras de los trabajadores del campo. Era una costumbre acompañar las faenas campestres entre cantos para pasar los ratos. Así que su sonido me lo traje en los oídos y por eso algunas veces salen ellas de forma natural aunque yo aquí les dé mi propia nota con la que me siento a gusto. Esta que os dejo es una de tantas mías con ese sonido peculiar. Pero podéis leer las de una buena poetisa panameña y, maestra de escuela que lo fue, de nombre: Ana Isabel Illueca
Las auténticas.

13/10/11

Fueron promesas...




Diremos seguros la plegaria
con las copas llenas,
plena la sonrisa
y no habrá más tiempo que el preciso;
dentro, las bocas pronunciarán nombres
devoradas por la vida
permaneciendo mudas
ante lo que les queda.

¡No fue eso de amar sobre párpados,    sumisos!  

¡Recogerán las espigas
llenando los bolsillos,
para abrazarse a solas
sin temor a despertarse
por si no fuese verdad
y en la cosecha del alma,
llenaran sus soledades
y sus aves, comiendo!

¡Ah, aquél grano aventado
de la siega del trigo;
el de los sueños en brotes
y los campos floreados
con los cuerpos ardiendo
y, en los huertos de besos,
se calmaban los vientos!

Y llegaron momentos
para remar silencios,
limitando el cansancio.

¡Ah, creían tenerlo todo...
cuando el amor faltaba
y sólo fue hambre la vida,
el deseo hecho ganas,
y su hogaza de excesos
empachó sus mañanas!

Elisa
*La imagen que lleva el poema con la firma de: "alattkeva", son dibujadas por su autora con el 'mouse' y el programa "Paint de Windows"

20/9/11

Sueño de mar


Sueño de mar 


 ....Y no me acostumbro a este ruido de caracolas, a este divagar de pensamientos insomnes, de tristeza aturdidas en su despertar de vértigos.


No me acostumbro a este sueño de la vida porque aún estoy en ella, sin saber si vivir es acostumbrase a respirar, cuando no me besan las olas con su caricia de espuma. 


Dame acá tu escalofrío de sueños rotos, este pesar de caminos encerrados, de horizontes de otoños donde se rema sin fuerzas; dame acá tus manos en las mías y éstas, enredadas por tus cabellos. Y qué de mis labios entre los tuyos persignándote; dame acá mi mirada dentro de tus ojos, el tacto de mis dedos en tu piel desnuda y el roce de mi lengua sobre ellos. Dámelo todo, lo que aún tiembla en mis falanges junto a tus dedos y los míos, arropada de silencios y sonrisas. ¡Es que se ha acostumbrado mi alma a tu presencia.


Y como un gato blanco, sigiloso, se desliza mi vida entre tus sueños y los míos en todo esto que nos queda, escapándose furtivo en la noche en busca de las aves. Hoy tus duendes acallaran tus quejas para dedicarme un poema, sabrás entonces, que  has bebido este elixir de amor salobre que tanta sed nos pide.
...
Ha vuelto el gato blanco, ronronea ante mí pidiéndome una caricia y salta a mi regazo. Viene oliendo a noches de luna. Y, por entre las intenciones que te recuerdan, araño las sombras de la noche desde mi lecho. La vida sigue con sus alegrías y tristezas allí fuera de nosotros, mientras la playa está vacía y se llena de mis pisadas, de mi respiración que desea sobrevivir en la brisa de tus costas donde mi alma se desnuda. 


Hay una pesadilla que avanza entre la majestad de la noche, con el rumor de las olas que me llevan. ¡No sé por qué veo mi cuerpo tirado sobre la playa!
A veces estas visiones de la melancolía son sólo un puñado de sueños de agua y espuma salada, que nos llenan de arena blanca las palabras y nos deja mudos, ante la realidad de este muro que separa Dios en las aguas del mar. Cuando queremos beber un poco de ternura se evapora el sentimiento entre quejas de madrugadas. ¡Necesito correr por entre los muros de agua para alcanzar el horizonte, necesito escapar de mí misma antes de que se unan las aguas!

La sed sigue condenando nuestras ansias, entonces, la mía deja mi cuerpo  sumergiéndose en el mar. Se queda allí tirado sobre la arena, igual de desnudo que ella,  sobre su playa. ¡Es porque se nos acaba el aire, el agua, el fuego interior que nos quema para convertirnos en estatuas de sal, sintiendo como se aleja todo el de nosotros, sin poder recogerlo en el cuenco de las manos. ¡Y es tan poco lo que se pide cuando tienes sed!


Dios, hoy necesito que me des un rayo de luna para sentirme viva. Ver que en las dos gotas salobres de mi rostro, hay de nuevo una luz que ilumina de amor tus ojos y los míos. 


¡Hoy necesito que el oleaje de mis párpados me ahogue, me estoy volviendo viejo!




Un abrazo desde mi barca.


A. Elisa Lattke V., en: "Don Anselmo"

7/6/11

Tropiezos


Se tropieza una vez, no varias veces;
reconociendo a quien has desgarrado,
y se duele la entraña con lo dado
refugiando el dolor entre las preces.

Posible que el consuelo que mereces
lo haga el viento pasando por un lado
susurrando al oído... ¡No te ha amado!
Y se calle también porque entristeces.

Y no podré volver a alguna orilla
a sentir cómo acarician nobles olas,
porque fui de su mar de caracolas
bebiéndome su sal por la escotilla.

Hoy la barca se ha roto y poco importa
su naufragio y en rumbo vagabundo,
no ha de volver a rada de este mundo
el viejo soñador a quien trasporta.

Será un poema que invite al ocaso
a sentir el amor de alguna tarde,
bajo la lluvia y con bastón me aguarde
algún beso esperando de mi paso.


Elisa en "Don Anselmo"

15/2/11

Mis manos sin las tuyas

¡Señor, pavesa soy, llama de un fuego
sin ruido en la caricia consentida 
navegando en la sombría oquedad
de unas pupilas;
allí donde me dejé las manos
y los labios de testigos
con el sueño del ave deslumbrada
de un vuelo y su momento...
hacia el astro tibio en tus azules.


Ahora soy del silencio la innombrable
en el ruido de las voces y las sombras;
un gesto del aire cuando falta,
sumiso al devenir 
de otra hambre y su sed, tú lo quisiste.


Señor, mi proa se dirige al río de mi sangre 
e incisiva desliza a mi tiempo que aprisionan
los sargazos de las aguas que convidan,
donde bate el movimiento entre la espuma
y, debajo, el coral y un banco con peces de arrecife, 
cuando sólo veo mis manos temerosas 
recorrerme la vida en un segundo
y no puedo acostumbrarme,  
a no sentir las mías entre las suyas.


Elisa
Feb/2011